martes, 21 de febrero de 2012

25-02-2010 Reponsabilidades políticas y testimonios desde la sociedad civil


Hechos trágicos, la muerte quizá evitable de 156 personas más 25 desaparecidas como consecuencia de la fallida alerta de tsunami  del 27 de febrero de 2010, han sido denunciados a la Justicia, para clarificar las responsabilidades políticas de las autoridades que asumieron el manejo de la crisis.
La fiscal a cargo de establecer las responsabilidades por la alerta fallida de maremoto el 27 de febrero de 2010, Solange Huerta, solicitó al Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago formalizar por cuasi delito de homicidio a ocho personas, entre los que se cuentan el ex subsecretario del Interior, Patricio Rosende, y a la ex directora de la Onemi, Carmen Fernández, además del ex director del SHOA comandante Mariano Rojas. 

En el blog de Periodismo Independiente, a pocas horas de la catástrofe, pedíamos a gritos que la Presidenta nombrara los Jefes de Plaza, ya que los saqueos eran un segundo tsunami que arrasaba las poblaciones y la gente se organizaba en piquetes para defender sus barrios. Esa falta de decisión ha quedado como una irresponsabilidad de las máximas autoridades constituidas en esos momentos en la ONEMI para tomar las riendas de la emergencia. Pienso que esas notas ciudadanas, en ese contexto cargado de emotividad, cobran hoy valor testimonial a la distancia y son elementos que ayudan a mantener una lectura relativamente certera y objetiva sobre lo que ocurrió esa madrugada del 27 de febrero y los días siguientes. 

La opinión pública conoció el video de Don Jorge Tapia, quien registró lo ocurrido esa madrugada en ese Gabinete de crisis que se constituyó en la ONEMI, presidido por la Jefa de Estado, Presidenta de la República Michelle Bachelet. Como la ex mandataria es la candidata de la oposición para las próximas elecciones,  la objetividad ha pasado  a ser la primera víctima del debate, pues el principio es que la responsabilidad no se delega aunque sí la autoridad y quien tenía el mando sobre los funcionarios de gobierno como sobre las fuerzas armadas era la Jefa de Estado. En aras de una verdad histórica es conveniente, por lo mismo, recrear esos momentos inmediatos a la catástrofe, cuando desde la ciudadanía, se reclamaba conducción efectiva de la crisis, que las autoridades tomaran las decisiones que aconsejaba el sentido común y la experiencia en situaciones similares.
Creo oportuno traer a la palestra para una lectura masiva, esas notas escritas en las horas siguientes a la tragedia, para que se perciba la impotencia que sentimos los ciudadanos ante la ineptitud demostrada por las autoridades. Hoy, dos años después, el proceso judicial comienza a aclarar los hechos. Quiero aprovechar esta tribuna para dejarles las notas y comentarios que escribimos y recibimos como tribuna independiente, en medio de la tragedia.
Esta nota a 5 días del megaterremoto.

Trancas ideológicas del gobierno y su impericia en el manejo de la crisis, retardaron 36 horas la decisión de sacar a los militares a terreno y fijar el Estado de Catástrofe, todo lo cual debió firmarse a las pocas horas del terremoto y tsunami. No dar la alerta y peor que eso , descartar que ocurriría un tsunami, causó la muerte de decenas o cientos de personas y de eso habrá que exigir las responsabilidades políticas, penales y civiles que corresponda, lo cual no se tapa con la necesaria campaña de ayuda a la que todo Chile está abocado.

Desde el inicio de la crisis, como consta en este artículo, manifesté por los medios disponibles (twitter – Facebook) , que se debía actuar con mayor decisión. Observar los saqueos en primer plano embroncó el alma, ya que pasaban las horas y la actitud irresoluta hacía más terrible la tragedia.

En Facebook abrimos un grupo “Catástrofe en Chile: mano dura con el pillaje y saqueos”, que ha canalizado la percepción de impotencia que se ha vivido, por las noticias que recibíamos de nuestros amigos y colegas de la zona devastada, donde se ha vivido la ley de la selva.

La gente esperaba que se trabajara en forma pareada con los futuros ministros y subsecretarios del próximo gobierno. Era una medida de Estado y de sentido común. Pero, nada. La soberbia en ristre hasta el último minuto.

Ahora, en el  quinto día después del desastre, un gobierno que está por apagar la luz y cerrar la puerta, pretende una acción mediática de última hora “una Teletón” para juntar fondos para la emergencia, como si la caridad de los chilenos pudiera suplir lo que debió haber sido una rápida y eficaz respuesta del Estado. Pero hubo lentitud en disponer los recursos del Estado para cubrir las necesidades primarias, de sobrevivencia de la gente, porque no se puso fuerzas militares a organizar la red que hoy canaliza la demorada ayuda.
Pienso que la gente está cansada de shows y de acciones mediáticas sensibleras y quiere trabajar en serio, para lo cual organismos como la Cruz Roja, los Bomberos, jóvenes voluntarios de muchas universidades, variadas ONG están en terreno, con energías propias y sin esperar que la farándula y autoridades cuyo ciclo se cerró, quieran hacer de esto un evento mediático, cuando en lo que les correspondía hacer han sido tan incompetentes e irresolutos.
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Una mirada libre a nuestro entorno
Publicado por Periodismo Independiente, 4 de marzo de 2010 Tribuna ciudadana en 11:54


“7 de marzo de 2010
Un cambio moral a partir de la tragedia.
Hemos vivido el mayor cataclismo desde 1960. El manejo de la crisis en esta oportunidad no funcionó con la rapidez debida, hubo una actitud dubitativa cuando había que actuar de manera corajuda. Toda la institución de emergencia falló por haber sido mal organizada, por no respetar los protocolos, por intromisión política en momentos extremos, en que se jugaban las vidas contra el tiempo.
 36 horas para organizar la seguridad y la canalización de ayuda con apoyo de las fuerzas armadas es un hecho que no admite disculpas. La reacción posterior que ha puesto un sello de unidad hacia el futuro, no debe limitar las necesarias investigaciones que permitan exigir responsabilidades y enmendar errores de personas o instituciones. Cientos de muertos y desaparecidos son un costo que nadie puede minimizar.
 Ha sido loable que la PDI haya perseguido a los saqueadores, que la Justicia aplique la ley de la manera más enérgica, que los militares hayan permitido recuperar el orden y los bolsones de anarquía de las primeras 36 horas.
 Un cambio profundo en el alma del chileno que no se debe farandulizar. Porque una sociedad individualista no funciona en momentos extremos de sobrevivencia. Porque allí se necesita del vecino, del prójimo, esa persona  a la que quizás antes del sismo ni saludabas, ni conocías. Es un cambio moral que debe potenciarse para que entremos a correcciones frente a esta experiencia extrema.
 La solidaridad es una actitud mucho más de lo bueno que fue recolectar y donar haciendo uso de ventajas tributarias. Es mucho más que todo los que nos mostró la campaña de Anatel y Don Francisco, donde nuestra autoestima como país se potenció indudablemente. Pero, para avanzar hacia un país más fraterno es necesario un nuevo ánimo que capitalice los gestos de apoyo mutuo, de ayuda sin retribución, de heroísmo silencioso y anónimo.
 Además, exige reponer la credibilidad en el Estado, para recuperar un sentido de protección, un sentido de pertenencia, un sentido de nación que está empoderada como sociedad civil, con desconcentración del poder en los territorios interiores, con un término del centralismo inoperante que se observó en esta catástrofe.
 Los piquetes de autoayuda, vecinos que se organizaron ante la amenaza de pillaje, la ayuda mutua para sobrevivir en medio de la catástrofe, le cambiarán la mentalidad a mucha gente. Porque el remezón moral y ético muestra que hay que recuperar el tejido social.  Hay que desideologizar el futuro, en términos de características de fondo del ser nacional, donde Chile se integra de distintos, de civiles y militares, de funcionarios públicos y de historias y visiones diversas.
 El país mediático, donde los políticos viven con la obsesión de la imagen, donde son capaces de manipular comunicacionalmente para tapar aquellos hechos urticantes, ha cerrado un ciclo en este terremoto y maremoto. No quiere Chile un gobierno que venda una imagen país, Chile quiere dar contenido real a un proyecto país que sea inclusivo, diverso, humano, real, de carne y hueso, donde la verdad sea una bandera constante. Que las regiones crezcan, que manejen sus presupuestos de reconstrucción y que sea la gente organizada por barrios, manzanas, cuadras, esté construyendo una soberanía popular efectiva, con un estilo de redes sociales donde saludamos al vecino, mantenemos con ellos planes antidelincuencia, planes de contingencia frente a catástrofes.
 Si hemos aprendido o estamos aprendiendo, el repudio a la delincuencia que saqueaba y asaltaba a los damnificados, el no justificar su estilo depredador ni aceptar el garantismo que la ha protegido, el exigir por consenso mano dura, marca también un requerimiento de cambio ético en la sociedad.
Lo cual se extiende a los delincuentes de cuello y corbata que, corruptelas mediante, estafan criminalmente a las familias, con malas edificaciones, que ponen en riesgo la vida de personas y deben responder por ello, a la vez que debe reponerse la fiscalización obligatoria de la calidad de la construcción en Chile.
7 de marzo de 2010.
Una mirada libre a nuestro entorno”
“DOMINGO 7 DE MARZO DE 2010
Una  larga experiencia en terremotos.
Para el cataclismo de 1960, el 20 de mayo de 1960, yo tenía 10 años, en el barrio las mujeres lloraban, se juntaba víveres y ropa de abrigo para enviar al sur devastado por un gran maremoto. Recuerdo estar junto a mi abuela en la ventana que daba a la bahía y verla llorando desconsolada mientras escuchaba la radio. No teníamos parientes en la zona de catástrofe, pero el llanto de doña Blanca Laura era desgarrador.

  • El terremoto de 1965 fue casi a mediodía, estaban cocinando y era domingo. Lo viví adolescente en la casa quinta donde nos habíamos mudado  y que estaba llena de árboles, perales, olivos y eucaliptos. No nos pasó nada y recuerdo el gran tierral que oscureció a Valparaíso. Al lado de  la Catedral, en calle Pedro Montt, estaba la funeraria Forlivesi. Una cornisa se desplomó sobre las piernas de un hombre gordo y nadie pudo hacer nada por él y el Vea, periódico famoso por su sensacionalismo reporteó su agonía y su muerte, allí en plena calle Pedro Montt.

Era el gobierno de Frei Montalva y todos los jóvenes concurrimos a la recolección de ayuda para los damnificados. Apareció por vez primera la mediagua y muchos terrenos fueron tomados para instalar, a través de la Promoción Popular, campamentos precarios, que con el tiempo quedaron como definitivos. Los barrios iban cambiando tras cada terremoto, se alivianaban las murallas y surgían estas poblaciones nuevas, con casas de madera y media agua. Había casa prefabricadas de mayor precio que tenían dos aguas y eran como las casitas que uno ilustraba en las tareas de la primaria.

  • En julio de 1971 viví mi mayor experiencia en materia sísmica. Tenía 21 años. Era funcionario público y trabajaba en Santiago. Pasadas las 23 horas yo venía de Santiago en un auto amplio de la Dirección de Turismo y venía entrando a Valparaíso por calle Yungay. Estábamos frente al Banco del Estado, cuando se viene el terremoto, algo más de 7 grados. Recuerdo que iba a bajarme del auto que saltaba y el chofer me retuvo diciendo que era muy peligroso bajar en la oscuridad. Providencialmente, a instantes casi del sismo, pude llegar a casa de mis suegros y mis padres que estaban preocupados por mí que estaba en la capital. Un gran alivio y providencial llegada a la ciudad. Luego de saludar y tranquilizar, comprobando que no había daños ni desgracias que lamentar, a las 01 AM me había presentado a la Intendencia para ponerme a disposición de la emergencia como Administrador Público. Me asignaron a la cuestión logística, a  cargo del transporte para rescate de damnificados y transporte de ayuda. Trabajábamos en la antigua Intendencia, que desde Septiembre de 1973 pasó a la Armada.

La reacción fue inmediata. Llegaban los camiones a ponerse a disposición. Había muchos en el área portuaria que pasaban a trabajar en la emergencia y les entregábamos vales de combustible y a cada vehículo le asignábamos un grupo de voluntarios, que eran scouts, voluntarios de secundaria o de las federaciones universitarias.

A las 3 de la madrugada habíamos abierto cuatro albergues y comenzábamos a evacuar a pobladores de los cerros más dañados. 15 días duró la emergencia hasta reubicar a la gente en campamentos que se convertirían en zonas residenciales en las zonas altas de Viña y Valparaíso. No hubo indecisión alguna. El Gobierno de Salvador Allende ordenó la emergencia con la Armada de Chile en Valparaíso y Viña y con Carabineros y el Ejército en Aconcagua, La Ligua y Petorca. Los universitarios desde el primer minuto se sumaron como voluntarios a través de las Federaciones y en la Intendencia, esa unidad de transporte, dirigía y daba ruta a las brigadas de rescate, , para evacuar familias en peligro y llevar la ayuda a los pueblos del interior.

Al igual que ahora, ese sismo dio un respiro de unidad al gobierno y todos trabajábamos con gran mística. Todo el norte chico hasta Chincolco estaba por el suelo y allí los jóvenes se instalaron a levantar mediaguas con los pobladores, trabajando con ellos, haciéndolos protagonistas de la reconstrucción de viviendas y limpieza de escombros. Para septiembre de 1971 ya había un sistema ordenado con viviendas de madera reemplazando el viejo adobe de los pueblos del norte chico.

  • En marzo de 1985, gobierno militar,  vivimos el terremoto de San Antonio y Valparaíso. Teníamos nuestros tres hijos y yo trabajaba en la Universidad. A nuestra casa del cerro Polanco, construida en 1980 no le pasó nada y comprobó su calidad hasta el día de hoy. En esa época la organización de los vecinos en comités de deudores habitacionales permitió repactar y reprogramas los dividendos en el marco de los planes de reconstrucción.

En los barrios se potenció la vecindad, se compartía el agua que llegaba en camiones aljibes, se compartía, se cuidaba a los niños para que no corrieran peligro en las sucesivas réplicas, la gente se unía frente a la desgracia.

  • El terremoto de 2008 en Tocopilla me sorprendió en una reunión de Zicosur en Antofagasta. Recorrí Tocopilla y la destrucción fue mayúscula. Y en la campaña inmediata de emergencia y reconstrucción se apreció la existencia de problemas políticos, pues en vez de canalizar la ayuda por la Intendenta, se la sacó del cargo para que otros actores vinieran a la zona a organizar la recuperación de la ciudad de Tocopilla.
Una mirada libre a nuestro entorno
Publicado por Periodismo Independiente, Tribuna ciudadana en 23:08http://www.blogger.com/img/icon18_email.gif
3 comentarios:
1.    http://img1.blogblog.com/img/anon36.png
Hernán:
Este año para mi ha sido terrible, como te conté justo el día de la publicación de tu libro estábamos enterrando a mi viejito, falleció a los 91 años. En su vida pasaron muchos terremotos, el de Chillán, el de Valdivia, cuando le tocó ir para allá como marino a ayudar y sacar cadáveres, él nos contaba que tenía que sacar a las personas, y a mi justo me tocó el terremoto en Quirihue su pueblo natal que el tanto quería y todos los años en verano nos preparábamos para ir, ahora varias piezas desaparecieron, pero donde el dormía ni una teja se corrió.
Las tres casas de alrededor se cayeron. Yo estaba con las nietas, nuera e hijo, ya que el sábado regresábamos a Santiago, fin de nuestras vacaciones.

En el mejor y profundo de nuestros sueños, llegó aquel inesperado terremoto grado 8,8, en el primer remezón, estuvimos rescatando a los 4 niños, cuando Alvaro mi hijo abre la puerta y grita salgaaaaaan¡¡¡¡

Pero había uno que es Daniel con su sueño profundo no salía, todos lo gritábamos hasta que salió y se empiezan a caer los adobes todos encima de las camas, gracias a Dios nos salvamos, estaba oscuro, el vecino más próximo estaba lejos, tú sabes como están las casas en los campos de Chile, pero con gritos nos comunicamos y un alivio tremendo que estaban a salvo, las niñas y niños durmieron en el auto y yo esperando que amaneciera para emprender el regreso, no sabíamos qué camino tomar si por Chillán o Quirihue, decidimos Chillán, llegamos al pueblo mas cercano Quirihue y estaba todo en el suelo, todas casas de adobe era penoso, la gente llorando, avanzamos hacia Santiago y era deplorable ver las carreteras y puentes destruidos, pero siempre está la ayuda solidaria, seguimos un chofer de camión que sabia otros caminos, pasamos por todos los pueblos, todos destruidos.

Llegamos a las 11 de la noche a Santiago y todos los hijos que estaban en Santiago preocupados, no había comunicación, estaban desesperados. Carlos, mi esposo, en Lima Perú, no sabia nada de nosotros y decían que el epicentro era en la 8º región, se imagino lo peor. Pero, llegue sana y salva, así que mi ayuda va a ser al pueblo de Quirihue donde nació mi papá.
Un abrazo

Mónica Barrera Godoy
Profesora Matemáticas y Física.
2.    http://img1.blogblog.com/img/anon36.png
Sandra Tamara Forno Sariego, Villa Alemana, V Región Valparaíso.

Con mis hijos pasé una historia terrible, la película Lost quedo chica. Fuí con mis hijos acampar a Puertecillo, es parte de Matanza, Pichilemu, fuimos a surfiar, por una semana, acampamos el lunes 21,ese día 27 fuimos a Topocalma, playa continua, la ola estaba genial, pero presentí muchas cosas, algo no me dejó serfiar, las jaibas estaban en la orilla, encontré machas grandes que son de fondo sueltas y dos rocas gigantes que están en la orilla, las sentí bramar, les comuniqué a mis hijos..bueno, era la última fogata de la noche, mientras estábamos en eso les dije a mis hijos ¿que pasa si viene un tsunami, no me gusta la luna está naranja...conclusión subir el cerro, mi ser estaba inquieto y deje preparada mi ropa, mi cartera..

Nos fuimos a dormir y empezó el terremoto, les grité a mis hijos que salieran ,que el pino que estaba allí podría caerse, salieron, me vestí con la ropa que deje preparada ,no nos sosteníamos, mi hijo Andro cuando miró el mar empezamos a ver que se formaba una gigante ola, tocó la bocina del jeep y comenzó a gritar la OLAAA Y UN MAMA CORREEE fue horrible correr por tu vida cerro arriba, el cual era de arena subías un metro y descendías y casi quedabas donde mismo, cubierto de matorrales y pinos ,no podías correr en línea recta y ese RUIDO del mar rompiendo todo a su paso pinos campamentos, era correr y correr. Fue horrible, gracias a DIOS que quedamos con vida, el mar se llevó todo carpas vehículos vi mi jeep como el mar se lo tragaba. Una pareja que partió en su jeep se murió la ola lo atrapó. otros dos quedaron mirando la ola uno falleció el otro joven aún no aparece...macabro amigos....

Eramos 30 surfistas en ese cerro una quebrada se desplomaba y al otro lado más surfistas ,promedio de edad 30 años, era la vieja del grupo, me preguntaban como logré subir..uchaaaaaa...aún duele. Perdimos todo pero la vida amigos vale lo demás es yapa.

El dueño de la hacienda continua fue nuestro ángel, después de sacar la gente del pueblo sus inquilinos ,fue a nuestro rescate, llegó un tractor con un coloso y subió a la mitad de las personas, subí en el último turno con mis hijos, en la mitad del camino cuesta arriba, había un camión de esos del ejército y nos llevó a su hacienda, de allí a un pueblo para dar aviso a nuestros familiares, después a la hacienda y al pueblo en dos turnos, en el cual no había luz ni agua, la gente del pueblo sabían que fuimos sobrevivientes y nos llevó té,café, sandwich de queso,se portaron un 7,mi viejo viajó 780 km y estábamos a 280km.todos lo puentes cortados. Llegó a la una y media de la mañana y a mi casa a las 7 horas. Sus palabras fueron están vivos hija y lo demás no es nada..Pero amigos....aún duele, aún siento ese ruido del mar.
el miércoles viajé al lugar a buscar mi jeep perdida total, pero el lugar era una obra de Dalí. Pinos parados con las raíces arriba y la copa enterrada ,ver las dunas llenas de jaibas jureles, pejerreyes etc..un olor horrible, el dueño de la hacienda me prestó un super tractor de 6 ruedas, llevé un camión grúa el cual trajo mi jeep, tengo seguro menos mal.
Cuando bajamos de ese cerro, empezamos a recolectar cosas y hacer un lugar común, mientras esperábamos si alguien venía a rescatarnos, mi hijo me encontró mi cartera ,sobre un pino, con todos mis documentos los de mis hijos, mi celular bajo la arena aún sigue funcionando. Mi linterna prendida,que nos sirvió para la noche en esa plaza, el agua pasó sobre nuestro lugar a dos metros 40  lo medimos por las docas y huiros que quedaron en el medio pino este se partió en dos, quedo todo plano, no quedaron dunas etc..etc...Que más puedo decir. agradecer a Dios que estamos juntos los tres .
Hay mucho que contar, pero amigos los quiero y la vida me dio otra oportunidad, cuídense mucho y no se cansen de decir a sus cercanos cuanto los quieren.

Familia, amigas, amigos, compañeras y compañeros de lucha, Programa DD.HH:


Todavía  no me repongo de la experiencia vivida, me encontraba en Pelluhue en casa de una amiga, ya casi de regreso de vacaciones cuando nos pilló el terremoto, por su magnitud de inmediato supe que el epicentro había sido en la costa y por lo tanto precedía al maremoto
Rápidamente nos vestimos y tomamos ropa de abrigo para partir y en eso escuchamos un ruido difícil de distinguir, era como una maquinaria pesada que estremecía la tierra acompañada de crujidos que no podía identificar, miro por la ventana y ante mis ojos veo un muro de agua en cuya cima iban ramas, troncos, tablas etc.

La luna llena  me permitió verlo claramente en cosas de segundos se empezó a inundar la casa ya con el agua mas arriba de las rodillas llamé a mi amiga para abrazarnos porque ya era tarde consciente que al abrazarnos sería más terrible nuestra muerte ya que empezaríamos a hundirnos en la desesperación una a la otra, pero en ese momento sentí la imperiosa necesidad de abrazar y ser abrazada. Mi amiga de repente se suelta y abre la puerta" para que salga el agua" y miro y efectivamente afuera el agua se retiraba, salimos patinando en lodo sacándole el quite a los palos y ramas y otros, corrimos a la calle principal sin saber por donde subir a los cerros se nos unieron otras personas algunas casi desnudas, sin zapatos, les estilaba el agua desde el pelo a los pies y empezamos a subir y subir resbalando en las piedras sueltas, en partes ayudándonos con las manos ya casi no se veía nada por la sombra de los árboles y arbustos, nadie hablaba y los pasábamos a dejar y no aflojé nunca, en trechos tirando a mi amiga(de 75 años) que sufría de asma y  cuidándola a ella y yo de no herirme o caerme ya que eso era el fin. Lo logramos y nos calentamos quemando palos. Al otro día nadie sabía nada, pasaban de la PDI, Bomberos, Carabineros ambulancia, pero nadie se detenía.
Como al mediodía decidimos bajar a buscar la comida de la casa  y ver si mi auto funcionaba ya que el último recuerdo fue verlo en el patio trasero navegando como un bote. Cuando llegamos al lugar  la casa no existía y mi auto había desaparecido. Nos volvimos sin agua y sin comida .Alguien nos contó que esa noche a los pocos minutos sobrevinieron dos olas gigantes que se llevó todo. Muy atemorizadas volvimos a subir. Esa tarde empecé a desmoronarme  dos de mis hijos estaban en nuestra cabaña en Costa Blanca cerca de Constitución con mi yerno y Raulito mi nieto de año y medio. Mis hijos sabían perfectamente que debían arrancar pero me angustiaba no saber si lo habían logrado. Los teléfonos nunca funcionaron. Finalmente llegaron a buscarnos la hija de mi amiga y me cuenta que mis hijos estaban bien y por falta de bencina no habían viajado.”


Una mirada libre a nuestro entorno

sábado, 11 de febrero de 2012

De Atacama, el Agua, la Energía y las Concesiones con Transparencia




Quien no conoce el desierto de Atacama no se  puede hacer la idea de su enorme potencialidad energética, de sus riquezas gigantescas, de sus extensas mesetas que suben hasta la cordillera en la parte más ancha de Chile, con una distancia de mar a frontera de aproximadamente 400 km. Mi trabajo se desarrolla en esta rica Región de Atacama y he constatado cómo van surgiendo proyectos de inversión que hacen de esta Región la de mayor crecimiento con importación masiva de mano de obra especializada.
Recorriendo este territorio casi a diario, me remonto a su historia del siglo XIX, cuando Chile terminaba en Chañaral, desde donde se controlaba los puertos de Pan de Azúcar, Taltal y Paposo, puertos desde donde salieron las primeras exportaciones metalíferas de la joven República de Chile.  Desde esa época Atacama debió lidiar con la visión centralista, estrecha y egocéntrica, que desmereció el “despoblado de Atacama” tal como lo hizo con la Patagonia.
En el Norte, un pionero desconocido fue el Administrador de Aduanas de Pan de Azúcar, Don Máximo Villaflor, que estuvo por 20 años, de 1860 a 1880, a cargo de la Aduana de Pan de Azúcar; contemporáneo y correligionario de Pedro León Gallo, y que, además de aduanero, fue experto en Minería, columnista permanente del Mercurio, donde pudo publicitar sus ideas, abogando por la colonización del desierto y la industrialización de la minería. Villaflor fue un adelantado para su época y, al igual que tantos, no fue escuchado por Santiago. En sus cartas consta cómo la Aduana de Chile ejercía soberanía hasta la Caleta de Mejillones, desde los años treinta, mucho antes que Bolivia bajara a instalar la caleta de Cobija, con la que ha argumentado su pretendida soberanía marítima en el Pacífico. Los pioneros chilenos de entonces incursionaron en el desierto, construyeron los puertos de Paposo y Taltal, acompañados en la aventura por la Aduana de Chañaral, que era a la fecha una especie de Superintendencia de Aduanas,  y brazo del Estado para dar la cobertura legal y protección de los emprendedores en esta frontera. Aduanas era por entonces, lo que son hoy Correos, Carabineros e Impuestos Internos.
Hago referencia a esa historia que en el centro y sur del país se desconoce, porque, en general, apenas se tiene conciencia del Chile actual, con sus actuales límites y esto obedece, a mi juicio, a ese sesgo capitalino que tanto daño le ha causado a las provincias. Pero hoy Atacama no es la región rebelde que entró en guerra con Chile, que apostó al federalismo, que tuvo su bandera y sus héroes, los mismos que después, en la guerra del Pacífico fueran los más aguerridos soldados defendiendo a la patria. Hoy Atacama es una región aún invisible – se la saltan hasta los reportes del tiempo- que crece en forma acelerada, combinando la minería con la agricultura y la acuicultura. Uno de sus problemas medulares es el agua.



Estrategias Asociativas
Y respecto a ello, una reflexión de cara al desierto es la que sigue. ¿Cómo lograr que se realicen inversiones en el litoral para obtener agua y a la vez generar energía de manera sustentable?
Al respecto, dejo unas primeras ideas, para abrir el debate y seguir conversando. Si gusta conocer más de las estrategias BOT locales le invito a leer el ensayo Concesiones y Transparencia que fuera publicado  el año 2003 por la Revista Probidad, de Periodistas Frente a la Corrupción, PFC.
 Si se rompiera el dogma impuesto constitucionalmente respecto a la subsidiaridad del Estado, éste podría acometer con plenas capacidades una planificación indicativa que marcase ejes de desarrollo a los que se pueda convocar al sector privado, con un manejo transparente y efectivo de los contratos de concesiones BOT, Building, Operate and Transfer, que permiten un crecimiento en infraestructura que los Estados no pueden encarar con recursos propios.
Generar un portafolio de proyectos regionales o comunales que pudiesen ingresar a la oferta de coinversiones, debiera ser una tarea prioritaria para generar alianzas estratégicas público privadas. Pero es allí donde es necesario agregarle al planeamiento un valor adicional, que signifique integrar a la sociedad civil, a sus organizaciones de base, a los usuarios y consumidores. En este sentido, abrir los proyectos a la capitalización de los usuarios le da fortalezas al proyecto, pues neutraliza conflictos y direcciona los esfuerzos en armonía con la institucionalidad y las personas. He conocido experiencias asociativas que dan forma a proyectos sustentables que anulan los riesgos de conflictos desgastadores, integrando en la mesa y el negocio a todos los interesados. En Galicia el desarrollo de la energía eólica ha ido de la mano y en alianza con la industria láctea, principal usuario y consumidor de las energías renovables, que han pasado a tener participación en ese otro negocio de la energía. Las negociaciones por proyecto buscan un calce de los intereses de los diferentes actores para un diseño de ingeniería financiera que permita darles forma, con equilibrios de poder, con controles recíprocos y planes de gestión auditables.
Cuando se plantea una estrategia asociativa y descentralizada de las concesiones, lo que se busca es colocar en valor los espacios locales, relevando los potenciales proyectos en los que se pueda invitar a inversionistas que aporten tecnología, know how, recursos financieros y humanos, que puedan completarse con los aportes del Estado y de la propia comunidad organizada, llámese corporaciones, universidades, gremios, colegios profesionales, juntas de adelanto, asociaciones de consumidores, actores de hecho que expresan sensibilidades de barrios y comunas.
En materia  de agua para Atacama, pienso que la solución pasaría por un rediseño del actual sistema de concesiones a las sanitarias. Porque se podría convocar, fijando el Estado las bases técnicas y los lineamientos integrativos mencionados anteriormente, para que se instalen “llave en mano” proyectos de generación mareo motriz y de desalinización de agua de mar, con definiciones territoriales previas, a cargo de los organismos pertinentes, para poder llamar a licitaciones con un trabajo previo coordinado, que asegure fluidez y celeridad a los proyectos. Si se evalúa estos proyectos con criterios de Estado, donde el factor geopolítico debe ser relevante, podría el Gobierno articular un mega plan de coinversiones y contratos BOT con plena participación de las fuerzas vivas locales. Por experiencia local, un proyecto desalinizador RO (osmosis inversa) con sus estaciones de bombeo e hidroductos alcanza valores del orden de los 200 millones de dólares, de acuerdo a la distancia donde se requiere dejar el agua. Las tecnologías de osmosis inversa han alcanzado una calidad de depuración tal que para potabilizar posteriormente el agua, la sanitaria que la distribuya tendría que clorarla y fluorarla, ya que sale como agua industrial, casi destilada. Por su parte, en materia de energía mareo motriz también ha habido una flexibilidad de las plantas, que pueden ser pequeñas como para abastecer una industria  o una ciudad, o mayores, con capacidad de aportar excedentes al sistema interconectado norte o central.
Trabajar con mente abierta, dejando de lado la subsidiaridad del Estado como dogma de fe, permitiría, con similar pragmatismo que el que han aplicado otros países, captar tecnologías de punta, dar un salto cualitativo para colocar en valor territorios de una riqueza potencial insospechada. Si se mira en un escenario de desarrollo sustentable a 30 años, una estrategia como la planteada podría dejar al país con una infraestructura energética y de agua a todo evento, ganando en seguridad nacional, facilitando una mejor distribución de la población a nivel nacional.
Para todo esto, se requiere de un Estado emprendedor, proactivo que oriente la inversión privada hacia los ejes que interesan como país. De esta forma, si Chile actuara con criterios estratégicos de Estado, tomaría una actitud coherente y fomentaría, para el caso en comento, coinversiones público privadas con participación de usuarios, en proyectos de plantas desalinizadoras y centrales de paso mareomotrices en el litoral norte, dinamizando con ello potencialidades enormes de este macro territorio de Atacama.

Periodismo Independiente, Hernán Narbona Véliz, 11 febrero 2012.





Una mirada libre a nuestro entorno

miércoles, 8 de febrero de 2012

plegaria para un niño dormido

Una mirada libre a nuestro entorno El legado del Flaco Spineta

Adiós Flaco Spineta, vuela libre y en paz

http://youtu.be/yIWbdWXKF3o
Una mirada libre a nuestro entorno

miércoles, 1 de febrero de 2012

La incógnita de los nuevos ciudadanos


La incógnita de los nuevos ciudadanos
Se ha extendido el registro electoral de Chile en  4 y medio millones de nuevos votantes, los que al ingresar a las elecciones municipales podrían dar un golpe a la cátedra, refrescando el sistema político a partir de las realidades territoriales.

La expectativa de nuevos referentes en las elecciones municipales es difícil que se alcance en forma orgánica. Sin embargo, hay corrientes de trabajo que podrían dar pie a nuevos rostros, en mayoría jóvenes, que podrán intentar nuevos estilos de gestión.

Se percibe la caricaturesca imagen de parlamentarios, alcaldes y concejales, abrazados a sus sillones como monos porfiados. La realidad de nuevos vientos de cambio  se apreciará en los próximos 2 años.  La pregunta es ¿Cómo reencantar a los ciudadanos con la política?

¿Cómo es el chileno de entre 18 y 30 años, cuáles son sus parámetros, que piensa del país, qué piensa de la política?

La Encuesta Chilescopio de Collect- Adimark  ha dado luces sobre la forma cómo han cambiado las nuevas generaciones en relación a los grupos etarios de 40 a 60 años, es decir a los que se identificaron con los 80 y que vivieron la recuperación democrática, con protestas y toque de queda incluido.

Somos un país de 17,1 millones de habitantes con una fuerza laboral de unos 7 millones. El 87% de la población es urbana. En la distribución de ingresos, un 6% es ABC1 con ingresos al año 2006 superiores a 4900 dólares; un 16% es C2, con un ingreso sobre 1860 dólares. El sector más amplio de la población es C3-D con un 55% de la población e ingresos menores a 950 dólares.  El 40% de la población vive en la Región Metropolitana, la cual concentra el 49% del PIB.

En los hábitos de los chilenos, la actividad de tiempo libre de mayor frecuencia es ver televisión, 70%, hablar por teléfono, 42% y navegar por Internet, 32%. En las actividades de menor frecuencia están participar en algún grupo social, 11%, o en alguna actividad de voluntariado, 10%. En las actividades deseadas con mayor frecuencia están dormir siesta, 13%, hacer deportes, 11%, y disfrutar en familia, 11%.

En los temas de interés personal, en el menor ranking destaca la política, con sólo un 24%. Los de mayor frecuencia son  Música, 85%; Naturaleza y Vida al aire libre, 79%, y Bienestar, vida sana, ejercicio físico, también con 79%.

En cuanto a valores de las personas, los más altos son Familia, Salud y Amor, sobre el 70%. Les siguen Honestidad, 66%, Seguridad, 65%,  Justicia y Libertad con un 59%. Entre los de menor frecuencia está el Poder con 20%, el Prestigio Social con 22% y la Religión con 41%.

En el ranking de motivaciones para vivir destacan: tener buena salud, tener una familia unida, lograr que sus hijos completen la educación, tener un trabajo estable y una buena relación de pareja, todas sobre un 85%.

Con estas pinceladas que dan el perfil del joven chileno, con un sesgo de clase media dentro de América Latina,  que ahora se suma a los registros electorales, se puede especular sobre el éxito que tendrá la ley de registro automático y voto voluntario.

No basta con la promulgación de la ley, acto que ha alegrado a los pocos  a quienes la política interesa. Si se quiere que la Ley se internalice en la sociedad, será preciso llegar a estos segmentos por los medios que más les identifican, la televisión y la Internet

Si se asume la realidad de chilenos que no tienen utopías de cambiar el mundo - salvo grupos minoritarios que están en la posición rupturista con el sistema- sino que quieren mayor tranquilidad, vida de familia, descanso, seguridad, estamos describiendo cualitativamente un universo de ciudadanos bastante apáticos de una vida social que implique compromisos con la comunidad.

Quizás por eso surjan líderes mediáticos que reciben adhesión de personas más pasivas y que se instalan fácilmente porque despliegan una cuota de trabajo que hace que los demás les sigan, pero de lejos, sin llegar a participaciones de largo plazo, cuidando siempre que esa actividad de grupo no entorpezca las prioridades de juntarse con los amigos, disfrutar el deporte o la vida en pareja.

Son así, grosso modo, los nuevos votantes potenciales. Si no hay una campaña mediática fuerte, si no se ven representados ´por liderazgos que sintonicen con lo que ellos tienen como motivaciones, valores y prioridades, el representante político que llegue con discursos desfasados rebotará en la indiferencia. Hay temas motivadores y transversales en cuanto a convocatoria y tienen que ver con la salud, con la calidad de vida, con el respeto a la naturaleza, con la seguridad.

Por  lo tanto, sin aspirar esos nuevos segmentos a cambios estructurales del sistema de mercado, quieren una mayor seguridad, que terminen los abusos. En la medida que las personas jóvenes sientan que esas necesidades van siendo atendidas, la motivación por comprometerse con la sociedad tenderá a crecer.

La Encuesta Chilescopio refleja que los chilenos de estratos ABC1-C2 son más felices, con formación universitaria en su mayoría y han ocupado posiciones más altas en sector privado y público. El amplio segmento C3, abarca un 21% de la población,  sólo el 9% tiene educación universitaria, presenta una situación de alto endeudamiento y sus demandas son más urgentes. El segmento D tiene un nivel educacional limitado y sólo un 56%ha terminado la enseñanza media, representando un 34% de la población total.

Finalmente, para poder descifrar las tendencias que tendrán los nuevos ciudadanos, habrá que segmentar por estratos, tomando en consideración que mucho más convoca un mal rapero que un buen político. Invertir en una campaña parecida a la del NO de 1988 será una necesidad y en ella deberán competir las visiones de sociedad que entran en la competencia. Comunicar inteligentemente, atendiendo estratos y segmentando, es una necesidad.

Si a los 4,5 millones de nuevos ciudadanos se les aplicara el trasluz y tendencias  de Chilescopio, podríamos tener un entretenido juego de apuestas en relación a la reacción que ellos tendrán frente al derecho que les ha sido facilitado por la ley, la cual eliminó el deber de votar, lo que puede ser una pésima señal.

Mi impresión es que si el Gobierno no quiere que se frustre esta ampliación de la participación popular en las próximas elecciones, debe reimplantar en forma urgente la educación cívica en todas las escuelas y liceos y difundir por TV y las redes la convocatoria a votar; a votar y a botar, si así viene al caso,  al que resulte indeseable como representante popular, democráticamente hablando.

Periodismo Independiente, Hernán Narbona Véliz,  1 de febrero de 2012.



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