lunes, 6 de junio de 2011

La erupción del volcán Puyehue

Esta fotografía fue tomada la madrugada de hoy desde las cercanías del volcán Puyehue y evidencia un fenómeno natural increible. Después de 51 años de inactividad el volcán está expulsando lava y una columna de humo y cenizas volcánicas que ha llegado a Neuquén y Bariloche, del lado argentino y hasta Valdivia del lado chileno.
Erupción en el Caulle: Temor por nube de gases y posible “taponeo” de ríos que provoque rodados (Fuente La Segunda)
Subsecretario Ubilla dijo que “masa de gases” sobre el cordón montañoso podría generar “efectos en la salud de las personas”, especialmente en la zona alta de Riñinahue, la más cercana a los cráteres. Se teme que caída de partículas contamine cauces. Ya se pidieron análisis. Vientos cambian constantemente, desviando la pluma de cenizas.

La erupción del Cordón Puyehue-El Caulle no da respiro. 
Si bien esta mañana el viento volvió a dirigir gran parte de la “pluma” de cenizas hacia el noreste, de vuelta hacia la Argentina —con lo que no cayó el material que se esperaba en Lago Ranco ni Futrono—, en los sectores cercanos a la fractura volcánica se produjo una masa de gases potencialmente tóxica. Y además se teme que el curso de los vientos llegue incluso hasta el lago Maihue.
Asimismo, en algunos cursos de agua cercanos a la localidad de Riñinahue, la más cercana a la emanación de gases, empezaron a aparecer piedra pómez, ceniza y otros elementos que hacen temer un posible “taponeo” que podría provocar crecidas e incluso desprendimientos de tierras.
También los lugareños temen que los cursos de agua se contaminen, lo que podría acarrear una mortandad de animales, acostumbrados a abrevar en medio del campo.
Esta mañana el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, sostuvo una reunión con autoridades locales y de emergencia en Riñinahue, donde ayer empezaron a caer partículas de ceniza. La autoridad explicó que “en este sector hay una masa de gas que podría tener efectos en la salud de las personas, por lo que estamos desde ayer evacuando la parte alta cordillerana. Se sacó a 450 personas y se estima que en otros sectores no quedan más que 20 habitantes que no quieren dejar el lugar”.
En esta localidad —donde la mayoría de sus habitantes se dedica a la ganadería— ya se siente un fuerte olor a quemado y el aire está más denso… “Nos damos cuenta del cambio. Estar con la ceniza arriba nuestro es muy inquietante y peligroso”, dice la agricultora Lorena Ríos, cuidadora de un fundo y que esta mañana se aprestaba para dejar el lugar. “Tengo listo mi bolso para partir”, dijo.
La recomendación de las autoridades es que las personas usen mascarillas.
El agua es otra de las preocupaciones. Si bien las personas captan su agua de pozos profundos, el río Nilahue, que baja directamente desde el sector donde está la erupción, acarreaba esta mañana gran cantidad de piedra pómez.
El vecino de Los Alerces, Víctor Garcés, sostuvo que “hay piedras y vemos que ha bajado mucho el nivel respecto a la semana pasada. Creemos que se tapó con cenizas el río. También está muy turbio”.
  
Preocupación por posibles lluviasEnrique Valdivieso, director nacional de Sernageomin, indicó que “la preocupación de las autoridades obviamente está dada por las posibles lluvias en las áreas de mayor peligro. Pueden generar un aumento de caudal en los ríos y con el material (volcánico) puede haber rodados’’.
Eso sí, un elemento de tranquilidad: Actualmente hay 10 temblores por hora, mientras el fin de semana se llegó a una cifra de 240.
Los campesinos temen que se contaminen los ríos y la autoridad está pendiente del tema. Ubilla indicó que “se han tomado registros visuales en Puyehue y en Riñinahue y se encargaron los análisis, que estarían listos en los próximos días”.
¿Qué pasará con el ganado? se preguntan los lugareños, que viven en su mayoría de la crianza de vacunos, ovejas y caballares. El intendente de la Región de Los Ríos, Juan Andrés Varas, dijo que entre ovinos y bovinos hay 8.500 cabezas de ganado que hasta ahora no corren riesgo, pues no se ha determinado que hay daños en los pastizales. 
Algunos vecinos se quedan por temor a robosJosé Sanhueza es uno de los vecinos de Riñinahue que no se quiere ir. “Vivo con mis hijos y mi esposa y no tengo miedo de quedarme acá.
Tengo ocho animales que son lo único que poseemos, y además están nuestras mascotas Y yo vi la erupción del año ’60, la lava corrió por el río, se llevó casas, y estuvo tres días oscuro. Esto ya lo viví”.
Otro de los lugareños, Valentín Calderón, explica que aunque su familia ya se fue “a mí hay que sacarme amarrado, no estoy dispuesto a irme sin mis cosas”.
Una mirada libre a nuestro entorno

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