Trancas ideológicas del gobierno y su impericia en el manejo de la crisis, retardaron 36 horas la decisión de sacar a los militares a terreno y fijar el Estado de Catástrofe, todo lo cual debió firmarse a las pocas horas del terremoto y tsunami.
No dar la alerta y peor que eso , descartar que ocurriría un tsunami, causó la muerte de decenas o cientos de personas y de eso habrá que exigir las responsabilidades políticas, penales y civiles que corresponda, lo cual no se tapa con la necesaria campaña de ayuda a la que todo Chile está abocado.
Desde el inicio de la crisis, como consta en este artículo, manifesté por los medios disponibles (twitter – Facebook) , que se debía actuar con mayor decisión. Observar los saqueos en primer plano embroncó el alma, ya que pasaban las horas y la actitud irresoluta hacía más terrible la tragedia.
En Facebook abrimos un grupo “Catástrofe en Chile: mano dura con el pillaje y saqueos”, que ha canalizado la percepción de impotencia que se ha vivido, por las noticias que recibíamos de nuestros amigos y colegas de la zona devastada, donde se ha vivido la ley de la selva.
La gente esperaba que se trabajara en forma pareada con los futuros ministros y subsecretarios del próximo gobierno. Era una medida de Estado y de sentido común. Pero, nada. La soberbia en ristre hasta el último minuto.
Ahora, en el 5 día después del desastre, un gobierno que está por apagar la luz y cerrar la puerta, pretende una acción mediática de última hora “una Teletón” para juntar fondos para la emergencia, como si la caridad de los chilenos pudiera suplir lo que debió haber sido una rápida y eficaz respuesta del Estado. Pero hubo lentitud en disponer los recursos del Estado para cubrir las necesidades primarias, de sobreviviencia de la gente, porque no se puso fuerzas militares a organizar la red que hoy canaliza la demorada ayuda.
Pienso que la gente está cansada de shows y de acciones mediáticas sensibleras y quiere trabajar en serio, para lo cual organismos como la Cruz Roja, los Bomberos, jóvenes voluntarios de muchas universidades, variadas ONG están en terreno, con energías propias y sin esperar que la farándula y autoridades cuyo ciclo se cerró, quieran hacer de esto un evento mediático, cuando en lo que les correspondía hacer han sido tan incompetentes e irresolutos.
_______________Atacama, Chile, 4 de marzo de 2010
Una mirada libre a nuestro entorno
REFLEXIÓN
ResponderSuprimirEstimados compañeros, nuestro país atraviesa por un momento muy complicado, al haber sido azotado por este devastador sismo y maremoto con consecuencias catastróficas en vidas humanas y en pérdidas materiales para un gran número de compatriotas. Sin duda cuando la fuerza de la naturaleza nos golpea sabemos que los más pobres son los que sin duda más sufren, son los que deben pagar un costo mucho más alto. Son ellos los que residen en viviendas más precarias, son los que habitan en los lugares más inseguros y como si esto fuera poco son los que no tienen reservas económicas disponibles como para volver a levantar o recuperar lo perdido.
Hemos visto con preocupación la tardanza en llegar con ayuda a los afectados. Esta tardanza es la que permitió que surgieran en ellos sentimientos de abandono, de impotencia, de temor provocando la reacción (síndrome de supervivencia) de incurrir en acciones desesperadas, situación que algunos delincuentes aprovecharon para realizar sus fechorías; pero no tomar conciencia que esta reacción de la población responde a un actuar errado de aquellos que tenían la obligación de tomar las decisiones, es no entender nada. Tenemos la sensación que nuestra ayuda solidaria llegó más rápido a Haití que a las zonas devastadas en nuestro país, encontrándose a pocos minutos de los lugares afectados utilizando aviones y helicópteros (Chile tiene muchos de ellos).
Si el ejército hubiera salido tempranamente a entregar apoyo, tanto en las tareas de rescate como también en la entrega de alimentos, agua, etc. no habríamos tenido que vivir y ver esas imágenes que tanto nos avergüenzan.
Por otro lado, siempre se dijo y muchos se sentían orgullosos por ser Chile uno de los países de Latinoamérica que cuenta con más tecnología de las comunicaciones. Los hechos nos demuestran que a prácticamente cinco días de la tragedia aún hay una absoluta incomunicación, aumentando el sufrimiento y el dolor tanto de los afectados como el de sus familiares que no logran contactarse por ningún medio. Una tecnología de las comunicaciones de calidad, queda demostrada justamente cuando sirven en situaciones como estas.
La Unión de Ex Prisioneros Políticos de Chile solidariza y comparte el dolor y la preocupación de todos los afectados y de sus familiares. Es más, nos encontramos compungidos y angustiados ante la falta de información de muchos de nuestros (as) compañeros (as) que viven en las zonas afectadas y de los (as) cuales no tenemos ninguna información.
Hacemos un llamado a todos nuestros compañeros a “sacar al hombre nuevo de nuestros corazones” con el cual soñó nuestro querido compañero Salvador Allende, ese hombre solidario, con sentido social, capaz de entregarse por entero a los demás y entregar nuestra solidaridad a los afectados.
Nelly Cárcamo Vargas
Presidente de la Unión de Ex Prisioneros Políticos de Chile