sábado 21 de enero de 2012

Binominalismo: la luz al final del túnel


Binominalismo, la luz al final del túnel
Es la gran chance del Presidente Piñera de convertirse en la dimensión histórica de largo plazo, en el Presidente liberal que destrabó la democracia de sus principales lastres, consagrando la inscripción automática y voto voluntario y dando término al sistema electoral binominal que ha distorsionado la representatividad popular en la sociedad chilena con un régimen presidencialista altamente concentrado y centralista.

Eliminar el sistema binominal, una de las principales medidas de amarre que dejó  Pinochet a sus aliados en la Constitución Política del 80, la misma que redactara principalmente Jaime Guzmán, estaría sellando un largo período político, que transitó desde la dictadura instaurada en 1973, pasando por el autoritarismo de los 80, a un sistema representativo de democracia protegida que lleva ya 22 años.

El Acuerdo RN-DC es un hito relevante en la historia política de las últimas 4 décadas, pues marca una salida de Estado a un problema de legitimidad institucional, permitiendo que,  logradas las mayorías necesarias que exigen las Leyes Orgánicas Constitucionales, se pueda divisar la luz que lleve a la sociedad chilena a una democracia sin camisas de fuerza, ni tutelas autoritarias.

Es la posibilidad de revertir una situación de desgaste que ha sufrido el Gobierno, y que también arrastra a la Concertación o lo que queda de ella. En parte principal el deterioro de la credibilidad de Gobierno y Oposición se ha debido a sus propios yerros, a actuaciones que van de espaldas a las sensibilidades sociales expresadas en las calles. También se aprecia un déficit en gestión política, y una acción corrosiva de una oposición  que, entre tumbos,  no encontró nada mejor que opacar los avances que se han alcanzado, como la eliminación del 7% de salud a los jubilados, el prenatal de 6 meses, medidas  incipientes de corrección en lo educacional, la aprobación de la inscripción automática y el voto voluntario.

Ha habido objetivamente una metódica actitud descalificadora hacia el Jefe de Estado, a lo que se ha sumado la sobre exposición mediática que lo ha puesto en riesgo innecesario. Por su parte,  los movimientos sociales que remecieron el 2011 las instituciones, colocaron en la agenda principios de consenso respecto a cambios de fondo, que lleven a reducir la concentración de la riqueza y eliminar las malas prácticas enquistadas en el sistema de libertinaje que durante 20 años reinó en el país en perjuicio de la población.

El Acuerdo de Renovación Nacional con la Democracia Cristiana irrumpe en la vida cívica como una gran oportunidad de cambios, que significa articular un civismo de centro democrático que no admite etiquetas de izquierda o derecha, pues es transversal y expresa el sentimiento y anhelos de un amplísimo sector democrático, que quiere mirar al futuro, que rechaza los ultrismos anarquistas nihilistas y las nostalgias militaristas del período militar, volviendo a su sitio la institucionalidad nacional con la mayor legitimidad.

Si ese Pacto se reforzara mediante una consulta ciudadana, un plebiscito respaldado en los registros electorales, en donde el Ejecutivo propusiese los parámetros de una reforma profunda, se podría conformar un hito de refundación política, que asegure la diversidad, la tolerancia y el respeto a las mayorías reales. Un nuevo sistema electoral que permita volver a una representación proporcional y que apunte a un sistema de partidos transparente y pluralista, dando cabida a un espectro amplio de sensibilidades, permitiendo alianzas en el libre juego de la democracia y la participación ciudadana. Además, cambios al presidencialismo y una línea de fortalecimiento de las regiones.

Si el Presidente Piñera es capaz de romper amarras con los sectores recalcitrantes que permanecen en los dos partidos de la Alianza y generar un movimiento cívico transversal con visión de Estado, podrá romper esquemas estancos y verticalistas, para construir una mayoría parlamentaria que le dé espaldas al cambio. Por su parte, la DC tiene en este pacto la oportunidad de sumar y compartir las sensibilidades de la clase media chilena que busca sincerar la democracia y refrescar las instituciones gastadas, atrayendo a la vida ciudadana a esa mayoría silenciosa que ahora puede votar si ve en este derrotero político la luz al final del túnel.


Periodismo Independiente, Hernán Narbona Véliz, 21 de enero de 2012.

Una mirada libre a nuestro entorno

viernes 13 de enero de 2012

¿Dictadura o Régimen Militar?

¿Dictadura o régimen militar?

Intentando preservar la memoria histórica, este artículo busca precisar el contexto internacional en que se dio el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, la lectura que de esa etapa histórica hicieron los militares, la derecha que propició el golpe, el Gobierno de Salvador Allende y los partidos que integraban la Unidad Popular y aquellos que actuaban por fuera de esa coalición.

En una evolución social que significó demandar cambios sociales de fondo, el gobierno de Eduardo Frei Montalva asumió en 1964 con mayoría absoluta, ofreciendo la Revolución en Libertad y la profundización de la reforma agraria iniciada por el gobierno de derecha de Jorge Alessandri Rodríguez. Salvador Allende asume constitucionalmente por acuerdo del Congreso Pleno el 4 de noviembre de 1970, siendo su propuesta la vía democrática al socialismo. En el contexto internacional de la guerra fría, la crisis de los misiles se había resuelto con el retiro de las plataformas de la isla de Cuba y con una tácita delimitación de las hegemonías de la URSS y de EEUU, en sus respectivas áreas de influencia. La revolución cubana, en principio respaldada por los EEUU representó un fuerte impacto sobre los intereses militaristas norteamericanos, que viendo fracasar la invasión a Bahía Cochinos, se focalizaron en contra del Presidente Kennedy, asesinado por su posición democrática y por no querer incrementar la presencia militar en Asia. Ese crimen político colocó al mando de la superpotencia occidental a los sectores ultra conservadores que hicieron entrar a EEUU en la desastrosa guerra de Vietnam. Esos mismos sectores apoyaron la campaña de Frei Montalva y su Revolución en Libertad, por considerarlo un freno a la expansión de la revolución cubana en América.

Cuando en 1970, 4 de septiembre, gana las elecciones Salvador Allende, Richard Nixon monta en cólera y ordena a Henry Kissinger frenar a como dé lugar la asunción de Allende al gobierno. Se inicia a partir de ese momento el complot para intentar disuadir a la Democracia Cristiana que apoye en el Congreso al candidato socialista que encabezaba la coalición denominada Unidad Popular, la vía chilena democrática hacia el socialismo. Y en esa dinámica, la ultra derecha intenta el secuestro del Comandante en Jefe del Ejército.

The Pinochet File releva cómo Henry Kissinger lidera el complot para impedir que Allende asuma, vinculándose con Patria y Libertad, fuerza de choque de la ultra derecha criolla. El resultado del complot fue el asesinato del Comandante en Jefe del Ejército, René Schneider Chereau, ocurrido el 25 de octubre de 1970, cuando se intentaba secuestrarlo para inculpar a la izquierda y así evitar que en el Congreso se diera el pase a la Unidad Popular para asumir el gobierno. En los archivos desclasificados de la CIA se lee que Kissinger se plantea implantar en Chile un régimen militar, que sea afín a los intereses hemisféricos de la superpotencia, en el contexto de guerra fría frente a la amenaza comunista. El TIAR, Acuerdo Interamericano de Asistencia Recíproca, equivalente a lo que era la OTAN en Europa o el CENTO (Central Treaty Organization) en Medio Oriente, representaba ese hilo conductor ideológico que construía la potencia militar con su periferia, traduciéndose en términos de hipótesis de conflicto, en prepararse para enfrentar al enemigo ideológico representado entonces por la China de Mao, por la URSS y por Cuba, enclavada con su revolución frente al mismo EEUU. Los militares chilenos recibían entrenamiento en el Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad (Western Hemisphere Institute for Security Cooperation), Escuela de las Américas, en Panamá, donde se enseñaban prácticas de contrainsurgencia. Vale decir, en el concepto de guerra en que se formaron las tropas chilenas estuvo ese sustrato ideológico que significaba visualizar como enemigo a todo lo que oliera a “comunismo”. Por ende, su visión de la guerra tenía una fuerte connotación ideológica en el contexto de la guerra fría, donde su alineación era inequívoca.

Por lo tanto desde la óptica estratégico militar, cuando se habla de regímenes militares no es más que parte de esa visión belicista ideológica, que se tradujo en América Latina en la toma del poder total de los Estados, en Chile,  Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, en pro de una guerra ideológica en contra del enemigo hemisférico, el imperio comunista, vertebrado a su vez en el Pacto de Varsovia, y en alianzas operativas regionales como lo fuera la OLAS (Organización Latinoamericana de Solidaridad). La reacción militar contra los movimientos revolucionarios que siguieron en América Latina la tesis de la vía armada, representados por los Montoneros, el ERP, los Tupamaros, el MIR, los socialistas Elenos, en definitiva movimientos que asumían la vía armada para la revolución y se preparaban para ello, fue una concertada acción de guerra “en contra del enemigo interno” articulada a nivel hemisférico, en consistencia con el gobierno norteamericano de ese período.

El crimen cometido por Patria y Libertad en contra del General René Schneider generó un efecto contrario al buscado por los complotadores. El Congreso vota por la primera mayoría (Allende 153 votos, Alessandri 35) y es designado Presidente de la República don Salvador Allende Gossens, que había obtenido un 36,6% de los votos en la elección presidencial. Pero para dar su respaldo, la Democracia Cristiana exigió un Pacto Político que implicaba una reforma constitucional consistente en un Estatuto de Garantías Constitucionales y la renuncia del Pdte. Allende a las facultades privativas para el nombramiento de mandos militares, que aseguraría que Allende no se saldría de la Constitución.

Durante el primer año de gobierno de la Unidad Popular, se avanzó en medidas económicas que temía EEUU, en particular la nacionalización del cobre por unanimidad y la extensión del área social productiva a través de resquicios legales, con uso de leyes que estaban  vigentes y que venían de 1932, cuando había regido una breve período de 3 meses llamado república socialista en Chile. Sobre esa base legal, el proceso consistía en que cuando alguna empresa considerada clave de la economía detenía la producción, el Estado la podía intervenir para que volviera a producir. El complot recibió fuerte financiamiento externo que permitió sostener las huelgas de camioneros, pagar la prensa que se convirtió en vocero y trinchera del golpismo. 

Pero, de suyo, el Presidente Salvador Allende debía sumar a la crisis, los costos de un cuoteo perverso y la indisciplina de sus propios aliados, sectores ultra izquierdistas que postulándose como vanguardia de una revolución por la vía armada, formaban cuadros para la defensa y se entrenaban en Cuba, sin obedecer al Presidente de la República, generando a su gobierno múltiples focos de conflicto que aumentaban la sensación de desgobierno. El MAPU Garretón, los socialistas de Altamirano denominados los Elenos (por pretender Ejércitos de Liberación nacional), el MIR y sus Frentes, buscaban desarrollar en la agudización de las contradicciones, la validación de la vía insurreccional. El hecho más grave fue el intento de infiltración de la Armada, que obligó al Pdte. Allende a querellarse en contra de miembros de la marinería que se organizaba para desobedecer órdenes y tomarse los buques de guerra, situación de gravísimas repercusiones. A su vez, la inteligencia de las fuerzas Armadas infiltraba esos grupos y así se fueron incubando las acciones de desestabilización y jaqueo institucional para frenar al gobierno del Presidente Allende.

En este contexto y en medio de esta escalada, se fueron clausurando los puentes de negociación. El crimen político de la VOP en contra de Pérez Zujovic cercano a Frei Montalva y sostenedor de una visión democrática para zanjar la crisis, y el asesinato posterior del edecán Arturo Araya Peters a manos de Patria y Libertad, ocurrieron justo cuando se tendían negociaciones para una salida no violenta. El efecto social del mercado negro, de las tomas indiscriminadas, de la falta de una Unidad de dirección en el Gobierno, llevaron durante Agosto, a  que vox populi se hablara del golpe de Estado, sin dimensionar que el revanchismo y la soberbia de la ultraderecha militarista aportarían una crueldad inusitada a la represión que sobrevendría.

Cuando el 11 de septiembre se rodea la Moneda y se la bombardea, el golpe de Estado se instituye a través de la Junta de Gobierno, organismo cuatripartito donde estaban el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y Carabineros. Por DL N°5 del 12 de Septiembre se decreta el Estado de Guerra interna. En esa lógica, todos los procedimientos en contra de los enemigos internos se realizaban con el principio de disciplina en tiempos de guerra, donde las órdenes no se representan y si alguien desobedece puede ser ejecutado inmediatamente. Por otra parte, ese estado de guerra interna permitió entregar a las Fuerzas Armadas y Carabineros los beneficios de trabajo bajo riesgo lo que significó que previsionalmente durante el período en que rigió ese DL 5, se les reconociera los años de servicio con una bonificación  de 100% por riesgo.

Pero, ese estatus jurídico de “Estado de Guerra interna” significó que en el trato con los prisioneros de guerra el Estado de Chile debía respetar la Convención de Ginebra sobre el Trato a los Prisioneros de Guerra. Así no haya habido un ejército irregular que haya realizado acciones territoriales de posicionamiento, jurídicamente el DL 5 del 12 de septiembre tuvo implicancias estratégicas, ya que ponía en funcionamiento práctico el TIAR, validando la injerencia durante el golpe de mandos norteamericanos, como lo fuera el Teniente Coronel Patrick Ryan que asumió el mando de las fuerzas de tarea que organizaron el golpe en la Armada de Chile.  En este contexto de Guerra Interna todos los Prisioneros de Guerra capturados por esas Fuerzas Armadas Rebeldes debían haber sido tratados de acuerdo al Convenio de Ginebra Relativo al Trato de Prisioneros de Guerra, Ley Internacional que el Estado de Chile había ratificado el año 1951 y que estaba plenamente vigente al 11 de septiembre de 1973. La violación flagrante de este Convenio de Ginebra en el caso de los miembros del GAP capturados en la batalla de La Moneda, que fueron torturados y asesinados, y posteriormente "desaparecidos" para no dejar huella del crimen cometido, constituye un Crimen de Guerra de Lesa Humanidad de acuerdo a las leyes de la Guerra y una Infracción Grave al Convenio de Ginebra ya señalado, que ha sido declarado imprescriptible e inamnistiable por los artículos 129, 130 y 131 de ese mismo Convenio de Ginebra Relativo al Trato de Prisioneros de Guerra, Ley Internacional que tiene prioridad de aplicación sobre las leyes chilenas de acuerdo a la Constitución Política vigente en nuestro país en la actualidad.

La disolución del Congreso y el control ejercido sobre el Poder Judicial configuraron la Dictadura Militar que asumió tras un golpe de Estado contra un gobierno democráticamente electo. Desde el punto de vista internacional las Fuerzas Armadas estaban implementado un régimen militar que era funcional a los intereses hemisféricos de la superpotencia a la que estaban institucionalmente alineados. Por lo tanto, desde su punto de vista estratégico militar, asumir el poder total e implantar un régimen militar se justificaba en ese DL 5 que establecía el estatus jurídico de Guerra Interna, con prisioneros, interrogatorios, campos de concentración, tribunales militares en tiempo de guerra y consejos de guerra. Desde el punto de vista del derecho constitucional, su actuar fue violentar la institucionalidad, clausurando la democracia que se basa en la división de los poderes y las libertades públicas.

Esta discusión sería bizantina si no conllevase un trasfondo cultural. El intento de negar en la memoria histórica un hecho efectivo de insurrección armada en contra de un gobierno constitucional y una serie de abusos en contra de prisioneros, acciones ilegales, que estaban expresamente prohibidos por las reglas de la guerra. En lo medular, más allá de la argumentación política en pro o en contra del golpe militar, su justificación o repudio, en los hechos objetivos las fuerzas armadas actuaron siguiendo una doctrina de Seguridad Interior del Estado que estaba delineada en un contexto de alianza hemisférica en contra del enemigo ideológico en la guerra fría que se luchaba en las periferias de ambos imperios.
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Periodismo Independiente, Hernán Narbona Véliz, enero 2012.






Una mirada libre a nuestro entorno

miércoles 4 de enero de 2012

Corrupción en reparaciones a víctimas de la dictadura


Corrupción en reparaciones a víctimas del período militar
El doble estándar es una forma de descomposición de las relaciones humanas y de la política. En Chile hay una endeble escala de valores respecto a lo que es o no correcto. Porque se condiciona el juicio a la condición de adversario o aliado: Lo que es malo cuando lo hace el otro, se tolera o se encubre cuando lo hace alguien de tus filas.
Ha sido el caso de la forma como se ha tratado en los gobiernos de la Concertación  el tema de reparación a víctimas de apremios ilegítimos, de torturas, prisión política, exilio o exoneración política durante el régimen de facto que irrumpió vía golpe de Estado, el 11 de septiembre de 1973.

“Reparaciones simbólicas” fue el argumento empleado por el Pdte. Lagos Escobar para justificar pensiones que se concedieron por el monto mínimo, sin considerar, como decía la ley de exonerados, el grado y cargo que desempeñaba la persona al momento de su desvinculación forzada.

En ese sentido, la ley era clara, si el solicitante, declarado exonerado político percibía al ser exonerado una remuneración acorde a su jerarquía y función, se debía tomar esa suma para los cálculos de la pensión. Tal predicamento ha sido establecido en los dictámenes  Nos 28.585, de 2004,  y 10.343 de 2006, entre otros, de la Contraloría General de la República.


En materia de retornados, en el libro “Crónicas de Dos Siglos” relevé  el tratamiento cuasi ilegal que se dio a las reparaciones de los retornados, los que pudieron traer por un período, un vehículo de hasta 10 mil dólares, pero esa franquicia la podían transferir a terceros. Esto rompió  las reglas básicas aduaneras, toda vez que una franquicia es siempre personal e intransferible, pero acá se  permitió que se vendiera el cupo a terceros. Muchos personeros partidarios del gobierno militar adquirieron automóviles usados al amparo de esta franquicia que le compraban a retornados.

A quienes se beneficiaron con el bono de la Comisión Valech por haber sido declarados “víctimas de prisión política y/o torturas”  se les otorgó una pensión vitalicia. Sin embargo, Lagos Escobar declaró  secretos por 50 años los testimonios de las víctimas. Por lo tanto ellas se vieron impedidas de usar esos testimonios en la vía judicial, lo que claramente buscó favorecer a los victimarios.

En las medidas reparatorias a las víctimas calificadas por la Comisión Valech , destacaba la posibilidad que daban al afectado por torturas y/o prisión política de estudiar a nivel universitario. Allí hubo una nueva veta para las malas prácticas, toda vez que por edad y formación muchos de los potenciales beneficiarios no tenín posibilidades de acceder a estudios superiores. Sin embargo, como había dineros disponibles, hubo universidades como la de Humanismo Cristiano o la ARCIS, que inventaron programas especiales para esos destinatarios, lo que se convirtió en cursos que fueron ficticios, con matriculas a nombre de personas que nunca se enteraron de haber sido alumnos, logrando de esta forma obtener recursos,  malversando y defraudando la fe pública.

En materia de exonerados políticos, las prácticas corruptas significaron que se diera pensiones a personas que para los hechos de 1973  eran menores o adolescentes, y a miles de personas que declararon ser funcionarios de partidos políticos como si aquello fuese parte del Estado o de la Administración pública. Para dar curso a esta forma retorcida de entregar el beneficio reparatorio a quienes no calificaban, parlamentarios extendieron  vergonzosas certificaciones en serie para la clientela electoral, lo que se tradujo en un reparto de pensiones como prebendas  o cohecho. Raya para la suma, una corrupción entronizada, que si quieren explicarla agrava más el delito cometido.

Todos los que firmaron certificados acreditando que las personas habían sido exonerados políticos son responsables de una mentira, ya que en gran número esas personas eran a la fecha del golpe, menores de edad y se les justificó como militantes de partidos asimilándolos a funcionarios públicos, situación de suyo irregular. En la ley de Exonerados políticos, Nº 19.234, la calidad de exonerado político dice relación con haber sido funcionario público o trabajador de empresas de las señaladas expresamente por la ley y haber sido privado de su trabajo (exonerado)  por motivos políticos en el lapso comprendido entre el  11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990.

Desde una visión progresista y como exonerado real  de un servicio público bajo el régimen militar, considero que la actitud clientelista de todos esos parlamentarios que traficaron pensiones entre sus seguidores, merece un fuerte repudio ético,  por ser, además, de una inconsecuencia intolerable. Con este tipo de acciones se desprestigia el concepto de reparación y se pierde el respeto por las víctimas efectivas, que sufrieron  la exclusión de las listas negras. El reparto populista e inmoral de pensiones significó, además, pasar a llevar la ley que indicaba que la reparación debía ser calculando una remuneración concordante a la que se tenía al momento de la medida política de exoneración. Claro, dando pensiones al mínimo pudieron hacer la repartija grosera a mucha más gente que significaba en definitiva, votos cautivos para los caudillos.

La corrupción no se zanja jugando a empatar en corruptelas con el adversario político, por lo tanto, querer argumentar  que “más robaron ellos”,  es patético. Habla de estilos canallescos en el quehacer político. Si ya la ciudadanía no los votó y perdieron el poder después de 20 años, con estos antecedentes a la vista debiera aumentar el repudio de la gente honesta a sus reiteradas conductas.

Por lo tanto, ese tipo de especímenes deben ser erradicados del sistema político por la ciudadanía, en especial por aquella que vivió las utopías y que se ha sentido estafada por los 20 años de conductas que han violentado la ética pública, llegando en casos como los mencionados al delito puro y simple.

Periodismo Independiente, Hernán Narbona Véliz,  4 de enero de 2012.


Una mirada libre a nuestro entorno

jueves 29 de diciembre de 2011

El Caudillo Siglo XXI: su perfil.
Mi gran deseo cívico para el 2012 es que la ciudadanía repudie la corrupción en todas sus expresiones y que vigile el desarrollo de pseudos primarias a que están convocando los partidos, para rechazar a personajes cuyo historial representa una amenaza para la democracia y para el patrimonio público y el bien común. Si la gente honesta decide entrar en política votando, creando nuevos referentes, colocando candidatos limpios en las próximas elecciones, cualquiera sea la tendencia política que se quiera postular, podremos darle un gran respiro a esta sociedad, envilecida por décadas de malas prácticas, corruptelas y delincuencia que se ha enquistado en el sistema político.

Puede ser Macondo, puede ser cualquier pueblo de América, puede ser México o Chile. En cualquier lugar, el realismo mágico de Gabriel García Márquez o de Mario Vargas Llosa, se ve superado por la realidad actual.

Con un estómago a prueba de balas, manejando la mentira tal como la sonrisa, aparece el caudillo.
El caudillismo es un fenómeno social atemporal, que reaparece recurrentemente como una sanguijuela dentro del tejido social. Ud. los verá aparecer con sus máquinas de poder al interior de los partidos políticos o se los encontrará celebrando fiestas populares en las barriadas populares.

El historiador francés Francois Chevalier, señala que el caudillismo “es propio de una sociedad con sistema democrático inmaduro, grandes diferencias sociales, y existencia de oligarquías locales o regionales. Es propio de una sociedad donde personas poderosas prepotentes no aceptan el juego político democrático"

El caudillo conoce las bajezas de sus colaboradores y las utiliza en el momento oportuno. Procurar a cada quien su vicio ha sido la alquimia para manejar la política de pasillo. La corrupción puede partir de cooptar clubes deportivos, centros sociales,  iglesias, juntas vecinales, pagando por bajo cuerda a los dirigentes para que se convirtieran en sus incondicionales. La miseria humana ha sido siempre el vergel de información que le da poder al caudillo.

El caudillo no tiene empacho en incorporar a su negocio a los parientes. Les favorece con compras directas, con proyectos a la medida. El caudillo hace trampas por naturaleza.

Sus percepciones del poder son de motricidad fina. Sabe qué teclas apretar en el momento justo. Para asegurarse el control del Partido impulsó campañas para hacer crecer la militancia. Poco a poco, fue incorporando al partido a nuevos militantes reclutados en función de una adhesión de incondicionalidad a su persona,  prometiendo a cambio empleo o prebendas. Cuando pudo manejar la ciudad contrató a esos incondicionales. De pronto, la asamblea partidaria comunal se vio invadida por mal agestados que portaban carnet de militantes. Había que designar candidatos y esos desconocidos levantaron sus manos al unísono, se proclamó al caudillo por mayoría absoluta y los viejos militantes que lo controlaban todo, debieron partir excluidos, con la cola entre las piernas, por la puerta trasera.

Mensualmente, el caudillo organizaba reuniones con la nueva militancia, todos debían pagar sus cuotas, pero en esa reuniones el trago y la música eran gratis, palabra mágica para los nuevos tiempos del caudillismo. El caudillo  sabe aprovechar las debilidades de sus adversarios y las convierte en sus fortalezas. Sin mayores luces técnicas, balbuceando discursos aprendidos de memoria, el caudillo fue capaz de organizar pequeños proyectos para los barrios, mientras políticos mayores no eran capaces de utilizar fondos asignados. El caudillo recorrió las poblaciones, manzana por manzana, prometió cosas pequeñas, palmoteando espaldas, llevando empanadas a los clubes, repartiendo pelotas de fútbol, besando a las mujeres, sonriendo, riendo, inaugurando columpios, barandas, centros sociales, multicanchas.

El caudillo organizó las juntas vecinales a su amaño. Nombró dirigentes a dedo, les aseguró un pago mensual. En las reuniones del concejo municipal, esos remunerados agentes sociales se alineaban para lo que mandara el caudillo. Eran la participación popular que respaldaba al caudillo.

Las elecciones fueron apabullantes. Toda la clase política central se rendía a los pies del caudillo, quien como un monarca seleccionaba a quienes recibía o despreciaba. Ponía los números arriba de la mesa y su voluntad era ley. La comuna en sus manos, todo controlado y con ello las llaves del poder mayor. El caudillo abría espacios para los buenos negocios, el caudillo solucionaba dificultades, el caudillo daba órdenes y los planos reguladores, el destino de suelos, lo que fuera necesario, era facilitado por sus equipos incondicionales.

El caudillo se blindaba en sus alianzas estratégicas. Las trenzas de poder ensanchaban sus espaldas. Se le respetaba y lo saludaban conspicuos políticos de la fronda aristocrática central. La televisión estaba siempre a disposición. Ordenó poner gran publicidad en el diario más conspicuo y se aseguró grandes espacios para reportear sus logros. El caudillo se ocupaba de invitar a los periodistas a fiestas privadas, hacía regalos a sus mujeres, era sponsor de reuniones de caridad. Apadrinando gremios, manejando prensa, sin controles efectivos, el caudillo se sintió intocable.

De pronto el caudillo fue presa de la ambición sin límites y sus expectativas se elevaron, más allá de su feudo.

De alguna manera, alguien le trajo una oferta. Era demasiado dinero costear una campaña a cargos de elección popular  de nivel central. Mal que mal, el caudillo controlaba sus dominios y allí era respetado por su poder. Pero ascender en la escala política lo exponía a peleas mayores. Como la ambición rompe el saco, engreído de sus capacidades, de su muñeca política, el caudillo aceptó el financiamiento de un aliado incontrolable.

El pacto no fue de sangre, no fue vender el alma al diablo, pero fue un pacto entre desalmados. El cartel de la droga, que tejía sus redes de influencia, encontró en el estilo del caudillo una empatía profunda y se apropió de esas virtudes para su propio negocio. El caudillo cegado por la obsesión de subir, no ponderó el alcance de esta alianza y el costo que tendría el financiamiento otorgado.

Pero llegó el día en que las deudas se pagan. Y el caudillo que pensó ser capaz de jugar con fuego, apareció descuartizado, cerca de la frontera. Ningún incondicional lo defendió cuando la mafia castigó un incumplimiento del pacto secreto. La nota del cable circuló por las redes como un incidente más en la lucha contra el narcotráfico. Servir de eslabón para el lavado de dinero de la mafia, le significó al caudillo probar su propia medicina y jugar un póker infernal, donde su astucia no le sirvió de nada.

Periodismo Independiente, Hernán Narbona Véliz, diciembre 2011.
Una mirada libre a nuestro entorno

lunes 19 de diciembre de 2011

Movimiento Estudiantil 2.0: Evitando una nueva frustración
El movimiento estudiantil chileno ha  cerrado el año con el corolario de una derrota política de Camila Vallejo en las elecciones para la Presidencia de la FECH, una derrota similar en las elecciones de la USACH y una partida presupuestaria para Educación que fue aprobada por 58 votos contra 55. Llegan las fiestas estivales y en el recuento de los 6 meses de movilización, se obtiene un balance contradictorio que es necesario leer y revisar desde diversas ópticas.

Desde el plano sectorial de la Educación el movimiento produjo un avance genuino en materia presupuestaria y en proyectos separados que apuntan a la modernización.

Con la presión en las calles, el Gobierno ingresó a trámite legislativo el proyecto de ley de desmunicipalización, que crea una nueva institucionalidad en el sistema de educación. El proyecto crea las Agencias Locales de Educación como corporaciones de derecho público para reemplazar como sostenedor a aquellos municipios que tienen malos resultados en sus establecimientos. Los municipios con buenos resultados igualmente pueden traspasar los colegios a una Agencia.

En materia de Educación Superior están en proceso dos proyectos de ley: sobre reprogramación de créditos universitarios y creación de la Superintendencia de Educación Superior. El primero es un mensaje del Ejecutivo que actualmente se encuentra en la Comisión de Educación del Senado. Establece un mecanismo para que cerca de 110.000 estudiantes universitarios, que gozan del Crédito Solidario y se encuentran en mora, puedan reprogramarlos en mejores condiciones y optar al 100% de la condonación de intereses y multas si pagan el 50% de lo adeudado. Si pagan menos del 50% igualmente se  benefician de la condonación pero  en porcentajes menores.

El segundo proyecto es el que crea la Superintendencia de Educación Superior, que básicamente deberá fiscalizar y solicitar información a universidades, centros de formación técnica e institutos de educación superior. Incluye  las relaciones contractuales con el alumnado, los convenios de las universidades con los académicos, la supervisión  y  transparencia de antecedentes financieros y académicos (incluyendo los títulos y grados del profesorado), las remuneraciones de éstos, su condición contractual, los miembros del directorio  y su participación en sociedades con las que contrata la institución.

Desde la óptica política, el realismo parece haber primado por encima de las consignas ideológicas de los dirigentes estudiantiles. En el desarrollo del conflicto, el asambleísmo y el “infantilismo revolucionario” fueron la tónica de una escalada de descalificaciones. La resistencia a sentarse con la institucionalidad, estirando el elástico en una tozudez sin destino, llevó a la reacción de sectores estudiantiles no ideologizados, que comenzaron a organizarse para dar vuelta las asambleas y vaya si lo lograron, cuando desbancaron a la propia Camila Vallejo de la presidencia de la FECH.  Una líder con carisma, personaje del Año de la Revista Time -medio que destacó el liderazgo innato de la izquierdista joven de 23 años-  ¿cómo pudo perder la Presidencia de la FECH con ese rating de popularidad?

La explicación hay que buscarla al interior del movimiento estudiantil donde   hubo peleas duras, aplicación de verdaderas purgas stalinianas en contra de quienes osaron abrir puentes hacia la institucionalidad. Fue el caso del repudio que sufrió en su momento el dirigente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Talca, Javier Fano, quien denunció haber sido vetado por la Confech debido a que él habría sugerido solicitar la mediación de la Iglesia Católica para poner término al conflicto estudiantil. Más allá de que su propuesta haya sido extemporánea, dada la posición desmejorada de esa Iglesia Católica envuelta en sus propios problemas de imagen, la actitud de Javier Fano era sólo una redirección táctica, no una oposición de fondo a la plataforma de cambios, quizá sí una visión más republicana y menos rupturista con el sistema, cuestión que le significó ser aislado de la dirigencia.

Dirigencia que ha debido pagar la factura por sus inconsistencias, estar bien con Dios y con el diablo es imposible. A la hora de capitalizar lo avanzado, como fue ese momento de inflexión en que abandonan la mesa directa con el Ministro Bulnes, tratando de mantener contentos a los sectores nihilistas, que se negaban a todo, los dirigentes pierden el control del proyecto de Acuerdo y la discusión se va al Congreso, volviendo a su curso normal institucional. Mientras esto ocurría, sectores anarquistas, asistémicos, auto marginados de los registros electorales y por ende sin la calidad jurídica de ciudadanos, comenzaron a contaminar las marchas con una violencia sin sentido. Cuestión que sólo favorecía a quienes buscaban bloquear un posible acuerdo donde todos ganaran, pero en el que todos debían ceder. El todo o nada se escapó de lo educacional para pedirlo todo, en una irracionalidad que poco a poco fue cansando y los propios jóvenes se sintieron perjudicados por la conducción y emitieron su voto castigo. De allí el epíteto de infantilismo revolucionario que afloró en los debates.

¿Qué queda de aquí en más? Estas revoluciones que duran hasta el viernes y que respetan los domingos y festivos, sufren de muerte súbita cuando se viene un verano, hay carrete de por medio y hay que respetar el cuerpo dándole su debido descanso. Con ese ánimo, el haber perdido el año parece ser un desperdicio, porque los jóvenes no asumieron con responsabilidad republicana la oportunidad que tuvieron entre manos, la de fundar un Acuerdo que ellos pudieran pilotear en el tiempo y que condujese, en el espacio acotado del sistema educacional, a relaciones más equitativas y que abrieran cauces para otros cambios políticos en la sociedad chilena.

Las calculadoras de la oposición funcionaron, cuidando que de la comparación entre la crisis del 2006 y la actual, no saliera perjudicada la candidata blindada que mantienen como única carta. Sin embargo, la comparación ha sido insoslayable, pues siempre salta la pregunta ¿qué hicieron Uds. por la educación, aparte de generar dentro de ella sus propios proyectos de educación superior?

Tal como el año 2006 el movimiento juvenil denominado “los pingüinos” sufrió la frustración de sentarse a negociar sus demandas con el gobierno “ciudadano” y “amable” de Michelle Bachelet, que en forma dubitativa demostró falta de voluntad política para asumir los cambios requeridos o al menos intentarlos; este año 2011, luego de una movilización histórica en el marco de un gobierno explícitamente de derecha, se ha vivido la disyuntiva: sentarse en la mesa republicana a llevar un proyecto con gradualidad, o patear el tablero y diluirse en la mayor incapacidad política.

Hoy, en una raya para la suma, el movimiento de Camila y George, arriesga de nuevo a perder el norte,  al no ser capaz de potenciar cívicamente la rebeldía y mística de los primeros meses. Pese a las desconfianzas, un gobierno liberal de derecha viene a poner en perspectiva reformas que mejoran la posición anterior, que le dan más transparencia al sistema y generan una instancia fiscalizadora que faltaba en el Estado para evitar la venta de ilusiones, de títulos vacíos, de carreras no certificadas, de universidades que han sido meros negocios con fines de lucro, aunque la ley siempre lo ha prohibido. Contar con un  proyecto de ley que crea la Superintendencia de Educación Superior permitirá fiscalizar el cumplimiento de reglas mínimas de seriedad y de calidad, reconociendo que es el inicio de un camino largo, que sólo se alcanzará con sacrificio y en esencia, mediante un cambio cultural, que saque a la educación de la boa insaciable de la codicia y de mercachifles sin control. Un liberalismo conceptualmente ortodoxo debería sumarse a una erradicación de esas malas prácticas si quiere que el modelo no colapse frente a las presiones sociales.

Y de Camila quizás se hable mucho más. Quizás, como lo sugirió el Diputado Tellier, conformando un nuevo liderazgo femenino juvenil que compita con la ex Presidenta Bachelet y las nostalgias concertacionistas. En política nunca se sabe por donde saltará la liebre.

Periodismo Independiente, Hernán Narbona Véliz, 19 de diciembre de 2011.

 Una mirada libre a nuestro entorno

sábado 17 de diciembre de 2011


La indignación de Doña Catalina de Los Ríos y Lisperguer

Apuntes sobre un asesinato de imagen ordenado por el Santo Oficio
España encaró la conquista de América provista de la espada y la cruz, contando en Europa con la  imbricada plataforma del poder absolutista que el Rey Sol había consolidado en el mapamundi de la época. El absolutismo  sostenía que el poder venía de Dios y que el representante en la tierra, el Papa, era quien debía bendecir al monarca para darle esa legitimidad divina.

En torno al monarca circulaban el clero, la nobleza, estamentos improductivos y parásitos del poder real. Estaban también los prestamistas, los judíos , que desde el banco de la plaza de los burgos emergentes, financiaban al reino para pagar y sostener sus ejércitos profesionales,  esos que le permitieron unificar el reino y pasar del feudalismo a una concepción de Estado Nación, con una moneda acuñada de modo exclusivo por la corona, con el control centralizado de los tributos y con soldados que dejando de ser los caballeros feudales, eran dentro del Estado la fuerza armada, verticalista y disciplinada que obedecía al soberano. La inquisición fue la expresión de esa colusión de intereses entre el poder político y el clerical. En la organización territorial de la colonia española, virreyes, capitanes generales y obispos estaban a la par compartiendo el poder sobre los pueblos originarios, organizando la economía y el comercio de manera tal que siempre sus beneficios se mantuvieran concentrados en la misma aristocracia. Muchas decisiones de España imperial fueron incubadas en el seno del Santo Oficio, como la expulsión de los jesuitas, cuestionadores del principio absolutista de la soberanía, o las persecuciones emprendidas en contra de judíos, moros y gitanos.

El Santo Oficio durante la colonia, en la Capitanía General de Chile, tuvo que lidiar con una mujer libertaria que no aceptó que la enviaran a un convento para que la administración de su enprme riqueza pasara al control de la Iglesia Católica y siendo una adversaria poderosa, la curia de la inquisición no encontró nada mejor que la calumnia sistematizada para hacer de la rebelde pelirroja, Catalina de los Ríos y Lisperguer,  la sinonimia de la crueldad y el pecado, llamándola en sus escritos e historias oficiales como La Quintrala.  Se la acusó de torturar esclavos, como si el hecho de tenerlos no fuera algo normal y propio dentro de las encomiendas cínicas de la evangelización española. Se la acusó de bruja, de malévola y lo que calló la historia fue el hecho de fondo: a la Iglesia le resultaba inconveniente que una mujer se constituyera en heredera de una fortuna, pues eso impedía que sus bienes pasaran a manos de la diócesis, a manos de ese ente omnipresente y temible que era la Iglesia con sus verdugos y delatores. Ser blasfema o ser bruja, significaba pasar a los ritos tenebrosos de la Inquisición, donde la prueba era si sobrevivías a la quema en la hoguera y las torturas. En los museos actuales se puede observar las máquinas de tortura, procedimientos que en nada desmerecen los tratamientos que se ha aplicado en la Gestapo. en la Escuela de las Américas, o en Guantánamo.

La historia oficial se construyó sobre la calumnia y la injuria; logró forjar una leyenda negra hacer de su memoria, en términos actuales, un asesinato de imagen,  un montaje mediático sin parangón que se difundió desde los púlpitos, medios monopólicos de las comunicaciones, como un dogma de la época. Hasta el día de hoy, los guionistas de teleseries insisten en reproducir la leyenda, descontextualizándola de su marco histórico político. Ellos explotan simplemente lo explícito, sin profundizar, mostrando cuentos pasionales que terminan caricaturizando la historia, insistiendo en el fondo, en la mentira oficial.

La Iglesia Católica demoró 500 años en pedir perdón por las perversas acciones de la Inquisición y sus miles de víctimas. Demoró más de 50 años en reconocer la actitud cobarde que mantuvo frente al Holocausto, con tal de conseguir que le mantuvieran el Vaticano en medio del fascismo y nazismo. Ha callado y encubierto los abusos a los niños. ¿Puede tener credibilidad su leyenda negra sobre la Quintrala?

Y en justicia, desde la poesía que se hace arma en contra de la mentira, he reclamado por este asesinato de imagen en contra de una mujer adelantada para sus tiempos, que en otro contexto habría luchado por la independencia como heroína criolla, o habría hecho causa común con las mujeres que reclamaban su derecho a voto. Doña Catalina de Los Ríos y Lisperguer, la mal llamada Quintrala, la innombrable, recibe desde esta dimensión  atemporal, mis respetos por su valentía y esa convicción con que luchó contra un sistema cruel, despiadado, basado en la codicia. Catalina de Los Ríos y Lisperguer  partió indignada pero llena de dignidad. A la distancia de los siglos, justicia a su memoria.

Periodismo Independiente, Hernán Narbona Véliz, 17 de diciembre de 2011. 
Odisea libertaria
A Catalina de Los Ríos y Lisperguer
Urgentemente
cruzo la plaza de San Pedro
para presentar mi expediente azul
reclamando por el oprobio
que manchó tu historia,
Doña Catalina de Los Ríos y Lisperguer


Para hacer sentir al Sumo Pontífice
la crueldad perversa de sus inquisidores
la calumnia ululante que cruzaba la Colonia
amedrentando, pervirtiendo, codiciando,
esclavizando indios, usando sus mujeres


Quiero decirle al Papa que fuiste su víctima,
perseguida pelirroja de orgullo empedernido,
y necesitas de él un mea culpa
Porque quisieron apropiarse de tus bienes
Descalificar tu impronta de mujer valiente
Sepultarte en un claustro, como a tantas
Pero tu látigo sacudió sus dientes de oro
Defendiendo lo tuyo, tu dignidad y tu albedrío
Evitando que la codicia forrada en hábitos e inciensos
se quedara con tus tierras

No podía permitirlo tu prestancia rebelde
Te acusaron de maldita
Que al propio Cristo de mayo habrías expulsado
Murmuraron por el barroso campo de Santiago
Sus dientes enrojecidos de odio te mordieron el alma
Acusada de malvada, devoradora de esclavos
Apenas humana, la Quintrala


Pero detrás de eso la ambición desbocada
La fiera camuflada vestía sus hábitos de muerte
Rastrera se escondía en los portalones
Estirando los cuerpos sin misericordia
Estampando la verdad en su cruenta historia
Impía te llamaron
Basura de tu honra hicieron
Hasta dejar establecidas en leyendas
las mil misas redentoras
que habrías ordenado para salvar tu alma
Indómita Catalina de los Ríos y Lisperguer,
el puente de la ira se rompió a tus espaldas

Has sido víctima desolada de la mentira oficial
Por eso cruzo la plaza de San Pedro
Los orines del cenáculo se arremolinan
recordando las voces del Santo Oficio,
las torturas disfrazadas de piadosa espiga
http://3.bp.blogspot.com/-DKF2QrClCsE/TuzpaMxyRhI/AAAAAAAAAR0/Kq2UlqQDXRo/s200/andrbern.jpgLlego al Papa somnoliento
El mismo que espera quinientos años para un perdón
apenas susurrado en el ángelus
Y le grito desde la plaza hasta el balcón de las palomas
Que sus mentiras ya no te alcanzan
Que la vida te rodea y que la luz de la justicia
abraza tu cabellera pelirroja
Y le exijo que te dejen volver a ser niña, Catalina,
Libre, independiente, rebelde,
conjura de mapuche y huinca

Levantada como una espada para atravesar al verdugo
Y queda en el cielo tu nombre, tu honra recuperas
Y la vida se cuela por tu historia hidalga
Sin que nadie ose tocar tus bienes
Sin que ningún obispo profite de tus tierras
Sin que ningún zángano inquisidor beba el vino libre de tus campos
Eres heroica Catalina de los Ríos,
la vida hoy te aplaude a la distancia
y queda embelesada por tu coraje


Con tu verdad en ristre,
luchando contra el sistema,
revolucionando la colonia,
sembrando semillas de libertad
en la noche corrupta
que vestida de muerte
quiso pisotear tu dignidad inclaudicable.


Valiente y decidida mujer
de laica estirpe,
tu historia corrijan los escribas
Que fluya la verdad como un puño
que sacude la bazofia
de esos sarcófagos blanqueados
que por cinco siglos mortificaron tu memoria.
http://3.bp.blogspot.com/-ZhzoFY3jL9M/TuzpRZB1h3I/AAAAAAAAARs/gefbPlGNPHo/s320/la-inquisicion-espanola.JPG
Valparaíso, Comarca de los 



                                                                                     


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